Plantar en primavera 12 cm de profundidad y a una distancia entre ellos de 40 cm. En verano llega a alcanzar 110 cm de altura
Luz: a pleno sol. Requiere bastante luminosidad
Riego: durante los primeros meses de la plantación los riegos deberán ser moderados, evitando que los raíces se encharquen. Hay que aumentar el riego en cuanto aparecen los capullos a días alternos y, durante el calor fuerte, regar en abundancia.